No. La fumigación no es una técnica válida ni efectiva para el control de roedores. Los ratones y las ratas no son insectos, y por tanto no reaccionan a los insecticidas ambientales. Si alguien le ofrece una «fumigación contra ratones», desconfíe: no tiene ningún fundamento técnico.
Los métodos realmente eficaces para el control de roedores son dos: los cebos rodenticidas y las trampas. Cada caso requiere una valoración específica, y en muchas ocasiones se combinan ambas técnicas para obtener mejores resultados.
Los cebos rodenticidas son la opción más habitual. Se trata de preparados con principios activos anticoagulantes que, al ser ingeridos por el roedor, provocan su muerte de forma gradual. Para que sean seguros y eficaces, deben colocarse siempre en portacebos: unos recipientes especialmente diseñados que permiten el acceso únicamente a los roedores, impidiendo que personas, mascotas u otros animales puedan entrar en contacto con el producto.
Los portacebos cumplen una doble función: protegen a las personas y animales no objetivo, y al mismo tiempo generan un ambiente oscuro y cerrado que resulta atractivo para los roedores, que son animales de costumbres cautelosas y prefieren lugares resguardados.
En cuanto a las trampas, existen varias modalidades:
- Trampas de pegamento: muy útiles para seguimiento y captura en interiores
- Trampas de jaula: permiten la captura en vivo y son una alternativa cuando no se desea usar veneno
- Trampas de golpe: eficaces para capturas puntuales
La elección del método más adecuado depende del tipo de roedor (rata gris o de alcantarilla, rata negra, ratón doméstico), el nivel de infestación, la ubicación (industria alimentaria, vivienda, local comercial) y la presencia de animales domésticos o niños en el entorno.
En DEPORASTUR evaluamos cada situación de forma individualizada para diseñar el plan de actuación más seguro y eficaz.
